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¿Nativos digitales? No lo son y por qué

04 abril, 2017

Todos tenemos un hijo, un sobrino o un hijo del vecino al que le hemos visto enganchado al móvil mientras sus padres están cenando. Los padres y abuelos demuestran ojipláticos su asombro cuando el niño juega con la nueva App o se atreven a grabar ellos solitos un par de vídeos. ¡Si es que ya nacen sabiendo! afirman con regocijo. Es la generación que se conoce como nativos digitales.

Pero en cuanto se rasca un poco, uno se da cuenta de que nada hay más lejos de la realidad.

El problema

Los términos en los que se ha ido definiendo actualmente esta clasificación de generaciones nos dejan el siguiente esquema:

Nativos digitales: no lo son y por qué

(Imagen de Turello)

Según este esquema, los famosos nativos digitales serían los que han adquirido unos conocimientos por haber nacido en un entorno digital que ya les ha imbuido de ello. Me temo que es un tremendo error.

En el extenso pero acertado artículo del blog Coding 2 learn de 2013 “Kids can’t use computers“, no sólo se explica claramente por qué es una falacia, sino que nos da varias soluciones -dependiendo del entorno- para intentar arreglar el desaguisado futuro que pueden llegar a tener las nuevas generaciones.

En resumen, lo más importante que nos explica es que cualquiera de estos jóvenes pertenecientes a la generación millennial no son agraciados de forma mágica con los conocimientos para poder desenvolverse entre entornos de programación de aplicaciones. Ni con saber cómo se han desarrollado unas páginas webs. O qué parámetros hay que modificar en el router. No sabrían decirnos si algún vecino nos roba el wifi, ni cómo configurar Chromecast para ver según qué formato de vídeo. O ni siquiera instalar el nuevo disco duro sólido. Ni por qué le llaman sólido.

nativos digitales utilizando las redes sociales

Un año después del citado artículo, el conocido referente en tecnología Enrique Dans ya hablaba del Absurdo e infundado mito del nativo digital. Hoy en día éste término ya ha llegado a entidad de tag en el famoso blog. Tanto es así que en el pasado mes de enero, en la publicación del libroLos nativos digitales no existen”, fue el mismo Dans el prologuista (se puede leer completo aquí).

Qué hacer con la educación de los nativos digitales

Pero, ¿qué soluciones nos ofrece entonces para tanto nuevo “ciudadano desactualizado”? En el artículo de Code 2 Learn se ofrecen las dos líneas a seguir:

  • Padres: La experiencia nos dice que mi generación, que tuvo que aprender a montarse el ordenador, descubrir los primeros modem y configurar su propio RAM, actuamos ahora como el “papá tecnológico”. Al igual que somos el “amigo/cuñado/vecino informático”. Pues bien, hacer que los jóvenes actúen por sí mismos, simplemente ayudándoles a comenzar a buscar, les preparará de cara al futuro para que investiguen y consigan sus propias soluciones.
  • Educación: Aunque todos los colegios se llenan en la época de matrículas de términos tecnológicos, de altas cifras de gastos en aparatos, o de discursos futuristas, hay que decir que aún no se ha abordado el problema como se debe. En la Comunidad de Madrid, por ejemplo, se ha comenzado a enseñar Scratch (lenguaje de programación para niños) a partir de los 11 años. Y es un gran paso, pero no suficiente.

En el mencionado libro se habla en profundidad de este segundo punto y de sus posibles soluciones. La educación digital es una asignatura a la que estamos llegando tarde.

Tengo la suerte de trabajar en una empresa donde el horario intensivo me permite estar con dos hijas cuya curiosidad (como la de todos los niños de su edad) puede ser reconducida: quitar media hora de consola y dárselo a actividades que estimulen el cerebro puede hacer maravillas.

El hacerles jugar con robots programables o dejarles jugar con Scratch para que creen su propio videojuego, les puede ayudar a conseguir unos conocimientos vitales para un futuro que se prevé más que complicado.

Puede que mi perfil tecnológico me haya hecho profundizar en este tema desde que soy padre pero, afortunadamente, aún no he caído en según qué excesos.

Es de una importancia vital para nuestro futuro y el de todos que enseñemos a programar a las nuevas generaciones. Pero ese es un tema que trataremos en otro artículo.

Emilio Santos
Webmaster de Informa D&B

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Comentarios

Juan Carlos Publicado el 22 mayo, 2017 21:28 Responder

Si en el fondo estamos de acuerdo… 🙂 Ya decía antes que adquirir conocimientos no puede perjudicar. No estoy diciendo que los chavales deban ignorar todo lo relativo a la programación, estoy diciendo que quien afirma que el que no sepa programar es como si no supiera leer exagera, y lo hace de forma interesada.

Estoy de acuerdo en que la tecnología ha cambiado muchas cosas y tenemos que saber vivir con esos cambios, pero creo que estamos poniendo énfasis en el lugar incorrecto. Creo que lo más importante que tienen que aprender los que han nacido con un tablet bajo el brazo es a protegerse. A proteger su privacidad y su forma de pensar. A no creerse todo lo que se lee en Internet, ni a todo el mundo que les contacta por esa vía.

Programar es tremendamente divertido. Si te gusta. Si no, puede ser una tortura. No hace mucho estuve por una academia de esas en las que se dan cursos de Scratch y “programación” con Minecraft a la chiquillada. Te aseguro que en dos de cada tres ordenadores estaba instalado era el League of Legends. Vamos, que no creo que les interesara mucho lo que les estaban contando, y sus padres han pagado un pastizal porque sus vástagos jugasen a un juego que en casa les sale gratis. Pero claro, el que no aprende a programar está perdido, ¿verdad? 🙂

Emilio Santos Publicado el 22 mayo, 2017 21:28 Responder

Antes de nada, Gracias por contestar! Desde luego podríamos dejar de lado todo conocimiento relativo al “cómo funciona” y símplemente intentar que esa “magia” nos sea desconocida. Pero con tu permiso voy a usar tu ejemplo: precisamente esa ignorancia del automóvil (estoy seguro de que la mía es mayor) no sólo me limita y me da muchísimos problemas, gastos extra, y dolores de cabeza. También me hace sentir falto de control en algo que me afecta diariamente. Precisamente ayer no pude acudir al trabajo por el coche, y quizá lo hubiese evitado teniendo ese conocimiento. Al menos algo básico.

Trasladándolo al tema que nos ocupa: Viajamos en ordenadores con ruedas y alas, tratamos con ordenadores a diario. Tener un conocimiento no sólo no nos limita, al revés, nos abre posibilidades.
Quizá coincida contigo en que unos conocimientos de programación profundos no nos habilitan para nada al montar en un avión, pero seguro que nos ayudan a que no nos cobren más de lo debido:
http://blogs.20minutos.es/yaestaellistoquetodolosabe/por-que-cuando-buscamos-un-hotel-o-vuelo-en-una-web-el-precio-de-la-segunda-busqueda-siempre-es-mas-caro/

Juan Carlos Publicado el 22 mayo, 2017 21:28 Responder

En mi opinión, la existencia de nativos digitales es un hecho indiscutible, pero el que ser nativo digital implique tener determinados conocimientos tecnológicos, es falso. Es más, creo que ese es precisamente el objetivo que debe tener la tecnología: que su uso sea “natural” y no transpire la complejidad subyacente.

Es por eso por lo que no estoy de acuerdo con la necesidad imperiosa de que las nuevas generaciones aprendan a programar. Yo no tengo ni idea de mecánica del automóvil, pero no lo necesito para conducir. Está claro que adquirir ese conocimiento podría aportarme beneficios pero, teniendo en cuenta que el día tiene las horas que tiene, hay que priorizar. Así que he decidido utilizar mi tiempo en aprender otras cosas. Pues igual pasa con nuestros críos y crías y la programación. Igual los hay que prefieren aprender a tocar la guitarra, o a jugar al ajedrez, o dedicarse a montar en bici… qué sé yo.

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