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A fondo

El riesgo político se cierne sobre las importaciones estadounidenses de petróleo

02 julio, 2015

La industria petrolera de Estados Unidos se ha renovado y adaptado a un ritmo asombroso. Sin embargo, independientemente de las oscilaciones del precio del petróleo, la huella de riesgo político del suministro de petróleo de Estados Unidos sigue evolucionando.

Los EE.UU. han disminuido su dependencia de países de alto riesgo como Venezuela, Nigeria e Irak en los últimos 15 años. El crudo ligero norteamericano está desplazando las importaciones estadounidenses de crudo ligero en un fenómeno que impacta a nivel mundial y que está condicionando a los consejos del otrora todopoderoso cártel de la OPEP.
En 2014, los EE.UU. importaron diariamente al menos 3,3 millones de barriles de crudo menos que en 2010. Mientras tanto, la lista de países que suministran a los EE.UU. se redujo de 52 en la década de 2000 a 42 en 2014.

A pesar de esto, el índice ponderado de riesgo de suministro de petróleo de los EE.UU. de Dun & Bradstreet se ha mantenido en el rango DB2-3. (En el índice de riesgo país DB1-7, DB1 indica el riesgo más bajo y DB7 el riesgo más grave). Esto coloca el suministro de petróleo de Estados Unidos al borde del “riesgo moderado” en la categoría DB3 en 2004-09, aunque permanece dentro de la categoría de “bajo riesgo” desde entonces.
Este hecho explica la seguridad de la producción de Estados Unidos. El índice de riesgo de suministro de importación se situaba en el rango DB4-5 durante la mayor parte de la última década y media. Brevemente saltó a la gama de “alto riesgo” DB5 en 2006-07, una categoría de riesgo asociado con “gran incertidumbre”.

Lo que es más notable es la mejora constante del índice de riesgo de suministro de importación desde 2011. Este año, el índice de riesgo de suministro de importación se relajó brevemente, descendiendo a la categoría DB3 de “riesgo leve”, mientras que la producción de petróleo no convencional comenzó su trayectoria ascendente; además, las importaciones procedentes de países de alto riesgo cayeron, la demanda de petróleo de Estados Unidos se mantuvo moderada y los efectos negativos de la Primavera Árabe aún no se habían registrado totalmente.
Sin embargo, en los siguientes años, el índice de riesgo de suministro de importación se restableció en la categoría de “riesgo moderado”. Luego, en 2014, alcanzó la condición de “alto riesgo” de nuevo, debido en gran medida a la rebaja de calificación de Canadá a la categoría DB2 desde 2013.

Principales Proveedores de crudo de los EE.UU. (2014)

tabla datos importación petróleo

Fuente: Datos de Dun & Bradstreet

Correr para permanecer en el mismo lugar

A pesar de la perforación horizontal, fracking y el resto de la revolución de crudo ligero, América “está en marcha para quedarse quieta”. Un repunte de importaciones de crudo sulfuroso y pesado que aún necesitan las refinerías estadounidenses ha empujado a  EE.UU a volver hacia los productores de este crudo pesado: Canadá, Venezuela y Arabia Saudí.

En consecuencia, la necesidad de importación de Estados Unidos está siendo ensombrecida ​​por la difícil transición social y política de algunos de los productores de la OPEP, como Venezuela y Arabia Saudita. Mientras tanto, el riesgo de concentración, implícito en la confianza en un número más reducido de productores está aumentando. El índice de Herfindahl de países exportadores de petróleo explica que la cuota del mercado estadounidense ha aumentado de manera constante desde 2011, al tiempo que algunos productores han dominado paulatinamente los envíos a los EE.UU.

Arabia Saudita sigue siendo, sobre todo, un imán para el riesgo país asociado al suministro de Estados Unidos. Ha pasado casi una generación desde que Arabia Saudita, ahora clasificada como DB3b, fuera calificada a finales de 1990 como DB2b, y su población es ahora un 60% mayor. Implicada directamente en conflictos regionales (políticos y económicos), se ha convertido en el quinto país con mayor gasto militar en el mundo. Su participación en Yemen, Siria e Irak, y en última instancia en Bahrein y Egipto, podría suponer un retroceso en ámbitos políticos y militares, hacer derivar en graves perjuicios sus compromisos financieros y militares extranjeros,  subrayando así su propia dinámica sectaria interna.

Dun & Bradstreet confía en la base de datos Comtrade  de Naciones Unidas (Commodity Trade Statistics de las Naciones Unidas). D&B compara datos de la API Comtrade  de Naciones Unidas con su propio indicador de riesgo país, específicamente para  el Sistema Armonizado de código de mercancía 2709 (petróleo crudo). El resultado es un tesoro de información sobre los productos básicos más comercializados en el mundo. En particular, D&B está usando los datos para entender mejor el riesgo político del suministro de petróleo de un país, ponderado por volumen de crudo y el riesgo país de cada proveedor.

Isaac Leung es economista senior en el equipo de Datos Global Insight&Análisis. Con sede en Reino Unido, cubre China, India y otras partes de la región Asia/Pacífico como colaborador de D&B Macro Market / Country Insight Products. Sus áreas de interés incluyen la economía marítima. Ha estudiado en la Universidad de Cambridge y en la London School of Economics.

 

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