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Cómo irnos de vacaciones siendo autónomos

02 agosto, 2018

Irse de vacaciones es el sueño inalcanzable de muchos autónomos. Especialmente de aquellos que llevan poco tiempo dirigiendo su negocio o aquellos cuya empresa no funciona tan bien como esperaban. Las facturas, los seguros, los proyectos y los ingresos son solo algunos de los pensamientos permanentes en su mente. De aquí surge la eterna pregunta: ¿es posible coger vacaciones siendo autónomo?

Los autónomos, como el resto de trabajadores, necesitan desconectar unos días después de un año duro de estrés y preocupaciones laborales. Pero muchos de ellos no pueden disfrutar de esas vacaciones porque su negocio no les permite desaparecer tan fácilmente. Según informa la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA), más de la mitad de los autónomos no cogen vacaciones en verano, y solo el 6,4% de ellos lo hace durante más de 20 días. Un caso aparte es el de los autónomos dependientes, que son aquellos que perciben el 75% de su facturación de un mismo cliente. Ellos tienen derecho a 18 días de vacaciones, pero éstas no tienen por qué ser remuneradas por la empresa.

El informe de la ATA revela también que son los autónomos de entre 40 y 55 años quienes más se van de vacaciones en verano. Los jóvenes (25-39 años) son los que menos descanso tienen. También hay diferencia en el periodo vacacional de los hombres y las mujeres. El porcentaje de mujeres autónomas que han disfrutado o van a disfrutar de vacaciones veraniegas es del 51,2%, mientras que el de los hombres se reduce al 48,9%.

No obstante, todos los autónomos deberían descansar unos días, relajar su mente y evitar así que su trabajo se vuelva contraproducente. Y no, no es misión imposible. La clave para que los autónomos puedan irse de vacaciones es la organización y la previsión. A continuación desvelamos algunos pequeños trucos para que los autónomos pongan en práctica durante el año y puedan así irse de vacaciones.

  1. Tramitar la baja como autónomo no es recomendable

Lo primero que muchos piensan es darse de baja como autónomo durante el tiempo que no van a ejercer su actividad para evitar así pagar la cuota de ese mes. Sin embargo esto no es nada recomendable porque supone la pérdida de algunas bonificaciones que no se recuperan cuando se vuelve a tramitar el alta. Es el caso de la pérdida de la tarifa plana de 50 euros o la imposibilidad de deducirnos ningún gasto durante el tiempo que no seamos autónomos.

  1. Ausente pero conectado

Algo que también suelen hacer los autónomos es dedicar un rato todos los días a ver si hay alguna novedad importante. Mirar el correo, revisar la prensa diaria relacionada con nuestro sector y hacer alguna llamada ineludible son formas de mantenerse unido al negocio sin tener que estar físicamente en él. Además, este tipo de acciones tienen efectos positivos a nivel psicológico, puesto que si surge algo urgente somos capaces de reaccionar a tiempo.

  1. Más vale prevenir que curar

Avisar con antelación a los clientes es otra forma de prevenir malentendidos o molestias de última hora que puedan afectar a nuestra facturación. En ocasiones se puede valorar también la opción de contratar a otra persona para que cubra nuestra ausencia. Normalmente no suele ser necesario, siempre y cuando los clientes tengan la información con la antelación suficiente y puedan prever ese lapsus de tiempo sin nuestros servicios.

  1. Planificar las vacaciones sale más barato

Anticipar las vacaciones también puede suponer un ahorro de costes. Si prevemos las vacaciones de un año para otro podemos preparar un fondo monetario que nos sirva para cubrir los gastos fijos. Es decir, si todos los meses ahorramos una pequeña cantidad de dinero, el desembolso que haremos en el momento de irnos no será tan elevado. Por tanto, el esfuerzo económico que tendremos que soportar será menor. Además, si sabemos previamente cuándo y dónde vamos a pasar el verano podemos aprovecharnos de las mejores ofertas de vuelos y hoteles al contratarlos con antelación.

  1. Deja atado todo lo que puedas

Finalmente, otro aspecto importante a tener en cuenta si somos autónomos y queremos irnos de vacaciones es la posibilidad de cerrar todos los proyectos que tengamos abiertos y que podamos dejar atados antes. De esta forma se reducen las posibilidades de perder un posible proyecto que no esté del todo confirmado. Perder una oportunidad de negocio suele ser una de las mayores preocupaciones de los autónomos.

Irse de vacaciones siendo autónomo no es imposible. La organización y la planificación son las claves que se deben seguir para poder disfrutar del verano y descansar el cuerpo y la mente, algo necesario para empezar el nuevo curso con la mayor energía posible. Sí, autónomos, sí se puede.

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