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A fondo

El ciclo de la morosidad empresarial

09 diciembre, 2013

Antes de que se confirmen los datos del III trimestre, las expectativas indican que la recesión está cerca de su final. En este contexto se ha abierto la puerta a una mejora de la confianza, a que se recupere la demanda y se afiance la solvencia financiera, con el fin de que empresas financieras y no financieras, clientes y proveedores restablezcan la normalidad en sus relaciones comerciales. De esta forma, es de suponer que si se continúa con esta tendencia –confirmada por los datos del II trimestre detallados más abajo-, a medida de que se consolide una cierta recuperación, la morosidad inter-empresarial seguirá descendiendo si la solvencia y el crédito vuelven a las empresas y estas afrontan progresivamente una mayor y mejor demanda.

Este análisis se extrae de la estrategia de sensibilización contra la morosidad que ha elaborado CEPYME, embajador nombrado por la Comisión Europea junto con la CEOE en esta materia, ya que este fenómeno es uno de los problemas económicos que está causando una mayor preocupación en el mundo empresarial, ya que impregna las relaciones de pagos y cobros inter-empresariales y ente las empresas y las administraciones públicas.

CEPYME y CEOE han propuesto varias acciones como estudios sobre la legislación actual, la creación de un ‘Buzón de la Morosidad’ y de un ‘monitor de la morosidad’ –que medirá los plazos de pagos y el grado de adaptación de las prácticas empresariales a la legislación- para que entre todos se pueda contribuir a la reducción de los plazos de pagos en España, que siguen siendo unos de los más altos de la Comunidad. De hecho, estas acciones planteadas son una continuación y un complemento de la Directiva de lucha contra la morosidad implantada en España en febrero de este año.

Para crear este ‘monitor de la morosidad’, cuyos últimos datos se exponen a continuación, CEPYME ha encargado a AFI crear un indicador sintético propio –ISME- basado en datos de INFORMA D&B, CESCE y Equifax. El objetivo es medir rigurosamente y seguir con regularidad la evolución de este fenómeno de la morosidad empresarial, ya que esta herramienta de seguimiento y contraste adopta un criterio amplio, que encaja con la naturaleza comercial de las deudas entre empresas y entre estas y las administraciones públicas.

La morosidad desciende un 1,3% en el II trimestre de 2013 –  El indicador ISME de CEPYME muestra en el segundo trimestre del año un valor de 91,3, registrando una caída trimestral de 1,3 puntos. Esta mejora se produce en un trimestre todavía recesivo para el PIB y el empleo, con el consiguiente retraimiento del giro comercial.

El periodo medio de pago (PMP) también desciende a 81,6 días, con una caída de 0,5 días respeto al trimestre anterior, que se suma a la bajada del ratio de morosidad, que pasa al 66,5% en el II trimestre con una caída trimestral de 1,5 puntos porcentuales y una caída acumulada de 6,5 puntos desde el IV trimestre de 2010.

Ambos resultados se dan a causa de la desaparición de las empresas más endeudadas, la selección de clientes y la reducción del giro, el descuento y el crédito comercial. Es así por el actual contexto de reducción de demanda, de fuerte endeudamiento financiero de las empresas y de restricciones en el acceso al crédito, que hacen que la pequeña y mediana empresa no tenga más remedio que reducir su giro comercial evitando el impago por parte de sus clientes.

Morosidad sectorial – En el II trimestre del año, el análisis agregado de la morosidad se situó en 334,1 millardos de euros, 48,1 millardos menos que en el mismo trimestre de 2012. Para comprender esta cifra es importante tener en cuenta que el crédito comercial por parte de proveedores se ha reducido desde antes del inicio de la crisis. También se han reducido los periodos de pago, situándose el periodo medio de pago en 81,6, reduciendo el retraso  del pago legal en 20,6 días.

Análisis sectorial de la morosidad empresarial – En el II trimestre, el sector de la distribución alimentaria exhibía los plazos de cobro más reducidos, 71,1 días, cuanto el sector de la construcción y la promoción inmobiliaria registraba plazos de cobro de 96,8 días. Algunas excepciones ocasionales son el textil y la rama química.

Evolución del plazo medio de pago según el ámbito geográfico  – Se constatan diferencias entre los deudores de Aragón, con 70,5 días de plazo de pago en el II trimestre del presente año, mientras que en Extremadura, el plazo medio de pago del II trimestre asciende a 92,1.

Evolución del plazo medio de pago según el tamaño de la empresa  – La evolución del plazo medio de pago registrado por la empresa acreedora muestra que durante el II trimestre se mantiene el patrón general de la morosidad empresarial, en el que entre las Pymes, son las microempresas de menos de 10 trabajadores las que experimentan plazos de cobro de clientes menores en este II trimestre. Las empresas medianas presentan los plazos de pago más alargados, si bien su reducción desde el inicio de la crisis ha sido mayor.

Carlos Fernández – Director General Adjunto del Área Técnica

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