Una web de INFORMA D&B S.A.U. (SME)

A fondo

El reto de la descarbonización

31 diciembre, 2021

La emisión de gases efecto invernadero de las últimas décadas es una causa directa del calentamiento global, una amenaza real para el planeta. Con los años, tanto las organizaciones como la sociedad en general, hemos tomado consciencia de la situación y de la necesidad de revertirla. Y se nos plantea el reto de la descarbonización.

De hecho, la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC) impulsó la campaña Race to zero, para movilizar y lograr, a mucho tardar, cero emisiones netas de carbono en 2050.

Durante este año 2021 el sustantivo descarbonización se ha hecho habitual en nuestro día a día y vamos a profundizar en este concepto, en un contexto de necesaria sostenibilidad.

Concepto

Conseguir una sociedad global que funcione sin emisiones de carbono exige un doble cambio enorme. De un lado, modificar en profundidad cómo realizamos nuestras actividades en todos los sectores y, de otro, cambiar nuestros hábitos y comportamientos individuales.

La descarbonización es el proceso que, de manera progresiva, reduce las emisiones de carbono (sobre todo de dióxido) a la atmósfera.

El objetivo principal de la descarbonización es reducir el calentamiento global mediante la disminución de dichas emisiones, logrando las cero emisiones netas.

Para alcanzar dicho objetivo, resulta evidente la necesaria implicación de todas las organizaciones, gobiernos y sociedades, para hacer realidad que la economía de cada país sea baja en carbono, fomentando la innovación y la sostenibilidad junto con otras ideas clave como la transición energética o la neutralidad tecnológica.

Medidas de descarbonización

La descarbonización conlleva complejidad y un largo plazo progresivo, a la vez que medidas concretas y efectivas. Cuando una organización o un país llevan a cabo su plan de descarbonización económica está ejecutando una serie de acciones que reduzcan sus emisiones de gases efecto invernadero.

Para reducir la emisión de CO2, estas son algunas medidas a aplicar:

  • Principalmente en el ámbito privado, ejercer una movilidad sostenible.
  • En el sector industrial, implantar ayudas para fomentar la transición energética.
  • Promoción del consumo sostenible, incluida una alimentación con menor dependencia de las ganadería y agricultura intensivas.
  • Fomentar la captura, uso y almacenamiento del carbono (CCUS) mediante nuevos desarrollos tecnológicos.
  • Regular el precio del coste de las emisiones.
  • Desarrollos de I+D focalizados en nuevos negocios de bajo carbono.
  • Incluir las energías renovables en la edificación del parque de viviendas y en los planes de rehabilitación de edificios.

Esta transformación global necesitará inyecciones de capital colosales. Para alcanzar estos objetivos habrá que invertir más de 150 billones de dólares entre 2020 y 2050, equivalente a un 5% del PIB mundial.

COP26

En la Cumbre internacional de las Naciones Unidas sobre el clima (conocida como COP26) del pasado noviembre, los representantes de casi 200 países acordaron en Glasgow mayores esfuerzos para combatir el cambio climático.

En este sentido, la cumbre instó a los gobiernos mundiales a desarrollar, para el próximo año, planes contundentes que frenen las emisiones a la vez que se solicitó a los países ricos doblar la financiación para proteger a las naciones vulnerables de los riesgos climáticos. El foco se puso en la reducción progresiva del carbón, del metano y la deforestación.

Estas son otras de las conclusiones de la COP26:

Conclusiones principales

  • Consenso en relación con la necesidad imperiosa, por la situación y por la falta de tiempo, de prevenir un aumento en las temperaturas a nivel global.

En concreto, se habló del límite de 1,5 grados Celsius por encima de los niveles preindustriales. Existen argumentos científicos para marcar este umbral, teniendo en cuenta que la temperatura del planeta ya se ha incrementado 1,1 grados.

  • Recortar a la mitad las emisiones globales de dióxido de carbono para 2030 y disminuir las emisiones de metano.

Sobre este punto, cabe especificar que no se acordaron cifras exactas de recorte en cada país concreto ni plazos.

  • Desequilibrios entre países.

Los países ricos (EEUU, Japón o Europa occidental, entre otros) representan el 20% de la población mundial y el 50% de los gases de efecto invernadero por industria y combustibles fósiles.

Y son estos mismos países los que piden a otros, como India o Sudáfrica, que aceleren la sustitución energética que los aleje del uso de carbón y combustibles fósiles, aunque esa petición no incluye la financiación necesaria para llevarla a cabo.

  • El acuerdo del COP26 no determina los fondos que permitan a los países en desarrollo optar por energías menos contaminantes.
  • Uno de los temas que tensionó la cumbre fue el fondo conocido como “mecanismo de pérdidas y daños”.

Su objetivo sería la compensación de las naciones ricas a las pobres, por los daños derivados. Esta cuestión es consecuencia directa del Acuerdo de París de 2015 sobre la compra e intercambio de permisos y derechos de emisiones a nivel global.

Otras conclusiones

  • EEUU y China, los dos mayores contaminadores del mundo, lograron un acuerdo bilateral para reducir la emisiones esta década. China también se comprometió a la reducción de sus emisiones de metano.
  • Más de 100 países se comprometieron a poner fin a la deforestación para el 2030, con una afectación del 85% de los bosques mundiales.
  • En cuanto al metano, se acordó la reducción de sus emisiones en un 30% a finales de la década.

El caso particular de la India

Este país es uno de los mayores consumidores de carbón mundiales y su compromiso fue lograr emisiones netas cero en el año 2070.

Necesitamos descarbonizar la actividad humana y necesitamos hacerlo rápido. ¿Lo lograremos?

También te puede interesar

INFORMA consigue el sello CeroCO₂ que confirma su compromiso medioambiental

Comentarios

No hay comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.