Una web de INFORMA D&B S.A.U. (S.M.E.)

General

Entrevista con Mª Teresa Freire: Análisis del entorno económico

30 noviembre, 2020

Doctora en Economía, docente universitaria y secretaria general de ESIC, Mª Teresa Freire nos guiará por su mundo, la economía, para que la entendamos desde la lógica y el sentido común. Su libro “Análisis del entorno económico”, publicado por ESIC Editorial, analiza las decisiones económicas, pensando en estudiantes de postgrado y profesionales del ámbito de la empresa.

En su libro profundiza sobre conceptos para que el lector pueda entender la “lógica” de la economía. ¿Podría hablarnos de esa lógica?

Cuando alguien se enfrenta a los estudios o análisis económicos, en muchas ocasiones se siente una cierta reticencia hacia los mismos, pues se suele asemejar con análisis complejos, con carga estadística, matemática. En un intento de desmitificar dicha percepción y asemejarla, a mi juicio a algo más real, planteo el entender la economía como un proceso lógico y racional y muy cargado de sentido común. La base de este planeamiento es que la economía de un individuo, de un país o del mundo en general, no hace más que reflejar el resultado de decisiones de los individuos cuando nos comportamos de forma racional y por ende de forma lógica.

Por ello, planteo el aproximarse a los análisis económicos sabiendo que una ecuación o un dato, solo será un reflejo de nuestros comportamientos lógicos, cuando tomamos decisiones de índole económica.

Por ello hablamos de la economía como una ciencia social, por ello analiza al individuo, pero desde una perspectiva concreta: las decisiones económicas.

El libro aborda tres niveles de análisis: la microeconomía, la macroeconomía y la economía internacional, planteados como un sumatorio…

Partiendo del supuesto de que la economía lo que hace es analizar el comportamiento humano cuando se toman decisiones de tipo económico, lo primero que debemos hacer es establecer las pautas o criterios por las cuales un individuo (análisis pormenorizado: Microeconomía) toma decisiones de este tipo y en los cuales se apela a su racionalidad y por ello, son teorías libres de subjetividades, de ahí que consideremos la economía una ciencia positiva y no normativa.

En definitiva, si se puede explicar de forma genérica el comportamiento individual, que es lo que hace la Microeconomía, si sumases el comportamiento de todos los individuos de un país (sumatorio de comportamientos iguales y racionales) puedo llegar a explicar el comportamiento económico de un país, que es lo que denominamos análisis Macroeconómico. Siguiendo con esa extensión de participantes, si sumamos el comportamiento económico de los individuos de varios países, llegamos a hacer análisis de economía internacional, como por ejemplo de la Unión Europea.

Por ello, si somos capaces de explicar cuál es el comportamiento económico individual y que esta explicación, libre de criterios subjetivos, sea válida para cualquier individuo, el diferenciar los tres niveles de análisis es cuestión de cantidad de individuos y a mayor volumen, incorporaremos cálculos matemáticos más avanzados o modelos estadísticos un poco más complejos. Pero lo importante es la explicación del dato resultante, en función del nivel del análisis, será más individual o más global.

Podríamos concluir que es imposible explicar el funcionamiento de la economía mundial, si no somos capaces de explicar el comportamiento económico individual.

Con un contexto económico mundial marcado por la Covid-19, ¿qué decisiones individuales o microeconómicas serían positivas en esta situación?

La situación que actualmente vivimos es, a mi juicio, el modelo de “guerra” que a nuestras generaciones nos está tocando vivir. Como toda situación de guerra y/o de postguerra, lo que marca las decisiones individuales es la falta de recursos (disminuciones en el nivel de renta de la población) y para aquellos que sí los tienen, una situación de incertidumbre y prudencia, que hace que muchos mercados se resientan, debido al freno generalizado del consumo.

Pero de toda situación difícil como la que vivimos, surgen oportunidades y ahí es donde las decisiones individuales deben estar presentes. Creo que es un momento para aprender nuevas formas de relacionarnos y de entender el entorno. No debemos quedarnos parados y al igual que en otras situaciones, como la crisis de 2008, no debemos esperar a que nos solucionen los problemas, es más debemos ser parte de la solución. Es un momento de buscar nuevos negocios, negocios más sociales, más colaborativos. Es un momento en el que debemos concebir el trabajo como una necesidad de “arrimar el hombro” y recuperar la casi olvidada frase de “mi empresa”, de la cual no soy literalmente propietario, pero sí me siento parte de ella. Creo debemos retomar la idea de que el beneficio individual no será realmente beneficio, si no se convierte en beneficio general o social.

Debemos tener la visión de que las decisiones individuales (microeconomía) son buenas, si al agregar la de todos (macroeconomía) la situación general también es buena, es decir sentirse parte de un todo. Si individualmente no intentamos ser más eficientes, llevar a cabo consumos y producciones más sostenibles, etc. tendremos complicado salir pronto y reforzados de esta difícil situación actual.

¿Y a nivel macroeconómico en España? ¿Qué ratios considera que merecen especial atención de cara al 2021?

A mi juicio, el año 2021 no va a ser fácil y por ello debemos afrontarlo con serenidad, pero con bastante firmeza, con la convicción de que poco a poco el panorama económico irá mejorando.

De todos las ratios macroeconómicas, en España siempre el más preocupante es la elevada tasa de paro que acompaña tradicionalmente a nuestras crisis económicas. En este sentido, nuestra economía se caracteriza por destruir empleo de forma muy rápida en situaciones de crisis y costarle mucho volver a crear empleo en las etapas de recuperación. Esta situación es algo que no conseguimos cambiar debido a nuestra estructura productiva y donde la gran dependencia que tiene nuestra economía del sector servicios, ayuda también a que se mantenga.

Junto a esta tasa de paro y las medidas a adoptar para mejorarla, creo también de vital importancia prestar atención a las ratios de pobreza y a la desigual distribución de la renta, que se está agudizando cada vez más en nuestro país.

Se deben reforzar las políticas dentro del ámbito laboral y las políticas sociales, que acompañen a esta presumible lenta recuperación del empleo en nuestro país.

En las últimas semanas, la Unión Europea ha sido protagonista de decisiones económicas para paliar los efectos de la pandemia. Según su parecer, ¿qué necesita en estos momentos la economía europea?

Ahora más que nunca, la Unión Europea deberá estar a la altura de las necesidades reales de sus países miembros y será la hora de la verdad, para ver si realmente existe la “solidaridad europea” con aquellas economías que más lo van a necesitar.

El hablar de solidaridad no significa cubrir todo a golpe de ayudas y subvenciones, sino el transferir fondos necesarios para la recuperación económica entre los miembros, pero de forma coordinada y por medio de una buena gestión y seguimiento de estas ayudas y medidas.

Creo que ahora no es momento de preocuparse solo por la Deuda de los países miembros y en cierta medida, creo que debería optarse más por un New Deal que por un Plan Marshall a la europea.

De nuevo la Unión Europea deberá convencer a sus miembros de que es mejor pertenecer a ella que estar fuera, pues es en estos momentos cuando realmente se puede valorar la solidez de estas Uniones económicas o comerciales.

Usted es una experta en emprendimiento. ¿Qué valoración hace de las medidas y ayudas vigentes para los emprendedores y autónomos en esta crisis?

La propia definición pura de emprendimiento: “El emprendimiento requiere estar dispuesto a tomar riesgos relacionados con el tiempo, el dinero, y el trabajo arduo” iría un poco en contra de la búsqueda de ayudas o el cobijo de estado, pero bien es cierto, que en las circunstancias actuales que vivimos, todo emprendedor necesita un cierto alivio para poder seguir subsistiendo.

Sin entrar en detalle en las ayudas concretas (fiscales, subvenciones, etc.) lo que los emprendedores y autónomos necesitan realmente, es un entorno lo memos incierto posible y lo menos enfrentado posible, hablando desde un punto de vista político y social. Esto es, necesitan un marco político, social y económico, con una cierta estabilidad que les permita desarrollar sus actividades. En este sentido, creo que los gobiernos de los diferentes países deben intentar asegurar esta cierta tranquilidad e intentar no generar más incertidumbre, que la que ya en sí se ha generado en todo este tiempo.

Comentarios

No hay comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos relacionados