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¿Qué es la titularidad real de una entidad y por qué es importante?

24 enero, 2022

En la actualidad, existe un incremento en las regulaciones que exigen saber quién controla realmente una empresa. A continuación, se expone por qué las empresas deben conocer esta información y cómo pueden lograr más fácilmente mejorar su transparencia.

Conocer la titularidad real de una sociedad no es cómo buscar una aguja en un pajar, es cómo buscar una aguja en un montón de agujas. Rastrear la titularidad real de los propietarios, especialmente fuera de Reino Unido, es una práctica complicada debido a los distintos regímenes de divulgación de la información existentes en los diferentes países de la Unión Europea (UE).

Por tanto, ¿qué es la titularidad real?, ¿por qué es importante? y, ¿por qué las instituciones financieras y las empresas necesitan tomar nota de ello?

Concepto

Empecemos por el principio. Un “titular real” es la persona o personas físicas que en último término posean o controlen, directa o indirectamente, un porcentaje superior al 25% del capital o de los derechos de voto de una persona jurídica, o que por otros medios ejerzan el control, directa o indirectamente, de la gestión de una persona jurídica. Cuando dicho interés se mantiene a través de un fideicomiso, el fideicomisario o cualquier persona que tenga algún tipo de control sobre éste se registrará como el titular real.

No todo el mundo quiere ser identificado como el titular real. Muchos infractores utilizarán deliberadamente la opacidad de los medios corporativos para ocultar su identidad, el verdadero propósito de la relación y el origen o uso de los fondos o bienes asociados a la estrategia corporativa.

Lo mencionado hasta ahora, son prácticas comunes de evasión fiscal, utilizadas para evitar que las autoridades rastreen el procedimiento de delitos individuales o corporativos, como el blanqueo de capitales o el soborno y la corrupción. O incluso serviría para ocultar actividades terroristas patrocinadas por el Estado. Sea cual sea la razón, muchos individuos, corporaciones y otras entidades comerciales están sacando provecho de las reglas tradicionalmente laxas que gobiernan la titularidad real para obtener beneficios deshonestos.

Titularidad real: las autoridades están trabajando en ello

Las autoridades están contraatacando. Por ejemplo, el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), una institución intergubernamental que establece estándares para la lucha contra el blanqueo de capitales y financiación del terrorismo, ha emitido una guía para los países relativa a la titularidad real y para las Instituciones Financieras sobre la implementación de un enfoque basado en el riesgo para tratar con los clientes.

Las recomendaciones del GAFI proporcionan una serie de medidas que abordan la transparencia y la titularidad real de las personas jurídicas, y agrega una serie de recomendaciones que los países deben adoptar para evitar que el mal uso de la figura de las personas jurídicas sea utilizado con fines delictivos. Estas recomendaciones incluyen:

  • Evaluar los riesgos asociados con las personas jurídicas y los acuerdos legales.
  • Hacer que las personas jurídicas y los acuerdos legales aporten la suficiente transparencia, y
  • Garantizar que la información esencial y del titular real sea precisa y esté siempre actualizada y disponible para las autoridades competentes de manera oportuna.

Directiva europea

De forma paralela, la cuarta Directiva europea para la prevención del blanqueo de capitales se publicó en 2015 con el fin de tomar medidas contundentes contra el blanqueo de capitales, la evasión fiscal y la financiación del terrorismo, convirtiendo al titular real en un factor clave de preocupación para las empresas. En junio de 2017 se requirió a los Estados miembros que implementasen dicha Directiva.

Todo esto representa un nuevo paso hacia la transparencia y la introducción de registros públicos sobre el titular real de las empresas y otras entidades. Sin embargo, nada de esto es fácil de implementar. De hecho, el establecimiento de la titularidad real, al mismo tiempo que las estructuras organizativas de las empresas se vuelven cada vez más complejas, es quizás uno de los mayores desafíos a los que se enfrenan las Instituciones Financieras en la actualidad.

Muchos de esos desafíos están relacionados con los datos. Existen grandes problemas en torno al linaje de los datos, como por ejemplo la calidad e inmediatez de los mismos. Además, cada país tiene sus normas. Algunos países y paraísos fiscales extraterritoriales, por ejemplo, tienen barreras para evitar la recopilación de datos sobre titulares reales, algo que los infractores no dudan en aprovechar rápidamente.

Ofreciendo un crecimiento empresarial ético

Las organizaciones y las asociaciones pueden adoptar dos rutas diferentes para recopilar datos sobre titulares reales. Consultar los registros de forma manual o a través de un proceso automático. El enfoque manual es prohibitivo: demasiado lento, caro y propenso a contener errores. Sin embargo, un proceso semiautomático de recopilación de datos sobre el titular real agiliza el procedimiento y ofrece la necesaria transparencia y un crecimiento comercial ético.

Por tanto, ¿qué acción se recomienda tomar? Lo ideal es implementar una solución que permita a la organización alcanzar sus recursos de datos fundamentales relacionados con la propiedad compartida global de manera rápida y eficiente. Una solución que permita llegar al «santo grial» de las estructuras de titularidad real a la primera, con mayor frecuencia y rapidez.

Herramientas

Por este motivo, tiene sentido utilizar herramientas de análisis e investigación para establecer vínculos antes de «profundizar» en la información sobre esas empresas y personas durante la fase de incorporación. Esto ahorra tiempo y dinero y potencialmente reduce la cantidad de entidades que luego hay que filtrar. Por ejemplo, permite:

  • Visualizar las estructuras de propiedad corporativa hacia arriba e incluir la propiedad corporativa por encima del 5% o más.
  • Agregar accionistas individuales a las estructuras de propiedad y hacer referencia a la fuente de información para mantener una completa transparencia y control.
  • Obtener y mantener todos los detalles de propiedad, tipo de propiedad de acciones y porcentaje.

Establecer un titular real cuando las estructuras organizativas globales son tan complicadas puede resultar caro y puede conllevar períodos de tiempo muy largos, pero cada vez es más la legislación internacional que va en la línea de exigir que se haga de una manera eficaz, proporcionando información veraz.

Con los sistemas y procesos adecuados, se puede identificar esa aguja entre el montón de agujas, cumpliendo las regulaciones de compliance relacionadas con la transparencia e incorporar / administrar las relaciones con los clientes con más éxito.

Artículo original de Dun & Bradstreet

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