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2017: El año que viviremos peligrosamente

21 diciembre, 2016

El último Informe de Riesgo Global elaborado por Dun & Bradstreet muestra un notable incremento de los factores de riesgo para las empresas en todo el mundo. Así, el Global Index Impact Score ha empeorado por tercer trimestre consecutivo, alcanzando uno de sus máximos históricos. Esto confirma la impresión de que, a nivel global, las condiciones para hacer negocios son significativamente peores que a comienzos de la crisis financiera global de 2007.

El análisis de riesgo global mide en una escala de 1 a 100 la magnitud del efecto provocado por el evento en el entorno empresarial, así como la probabilidad de que dicho evento se produzca, representando 0 el menor riesgo y 100 el mayor. A continuación se exponen, de mayor a menor, los factores que mayor riesgo presentarán para la economía y el comercio mundiales en 2017:

Donald Trump:  42/100 (nivel de riesgo)

Así es. El principal factor de riesgo para la economía mundial tiene nombre y apellido. La falta de detalles sobre agenda del presidente electo de Estados Unidos está generando una gran incertidumbre en todo el mundo. Su postura sobre acuerdos comerciales como el TPP, el TTIP o el NAFTA hacen suponer que algunos de ellos serán cancelados o renegociados.

Esto tendría un impacto sumamente negativo para el comercio y las inversiones transnacionales, por no mencionar los cambios en la economía estadounidense y la forma en que éstos afectarían a sus socios comerciales. Incluso cambios substanciales en el tablero geopolítico mundial, derivados tanto del cambio en la economía como de un potencial cambio del rol que EEUU juega en la OTAN. Este riesgo podría disiparse en los próximos meses, en el mejor de los casos, o confirmarse a lo largo del mandato de “The Donald” durante los próximos 4 años, en el peor.

Hard Brexit: 39/100 (nivel de riesgo)

La decisión de los británicos de abandonar la UE ha provocado el otro gran foco de incertidumbre política. Nadie duda de que habrá ruptura, pero los términos en que esta se produzcan pueden ser muy distintos. La esperanza de un soft brexit, algo así como una ruptura amistosa en la que la relación comercial entre el Reino Unido y la UE se mantendría sin muchos sobresaltos, se está evaporando por momentos.

Las recientes declaraciones de Theresa May acerca de poner el control de la inmigración por encima de la negociación comercial dibujan un panorama en el que un hard brexit se vuelve cada vez más probable. Un escenario como este implicaría cambios substanciales en el panorama empresarial y comercial europeo, con consecuencias difíciles de prever, y que podrían sentirse más allá del territorio europeo. En cualquier caso, no debemos olvidar que la salida británica no se producirá antes de dos años, a partir de la fecha de invocación del Artículo 50.

La economía china: 30/100 (nivel de riesgo)

Está aumentando el riesgo de impago de las empresas chinas, lo cual provocaría más problemas en el sistema financiero, haciendo necesarios recursos públicos y emisiones extra de capital. Además, se ha detectado que las empresas dedicadas a actividades como como siderurgia, astilleros, paneles solares, minería del carbón o inmobiliaria, tienen un exceso de capacidad.

A este listado se podrían añadir empresas productoras de aluminio, vidrio y materiales de construcción, además de la burbuja inmobiliaria que se está produciendo en el delta del Yangtsé. En caso de que el crecimiento del PIB real de China fuera inferior al 5%, afectaría seriamente a las economías de un buen número de mercados emergentes.

En este contexto, se podrían producir fugas de capitales que forzarían a la depreciación del yuan por debajo de la barrera psicológica de los 7 U$D. Esto generaría una oleada de venta de divisas en los mercados asiáticos y otras economías emergentes.

Ciber-dependencia: 28/100 (nivel de riesgo)

Que la economía es cada vez más dependiente de la tecnología, es algo bien sabido por todos. Toda nueva tecnología implica transformaciones a múltiples niveles (social, económico, científico,…), así como nuevas amenazas. En este contexto, se prevé que los ciberataques sean cada vez más frecuentes y afecten cada vez más a empresas y otras entidades.

Derrota militar del ISIS: 20/100 (nivel de riesgo)

Los éxitos a veces traen consecuencias indeseadas. El Estado Islámico está siendo derrotado en múltiples frentes (Irak, Siria, Libia,…). Es previsible que más pronto que tarde se vea acorralado e intensifique el uso de tácticas terroristas en detrimento de la guerra convencional. Si esto se produce, cabe esperar un mayor número de ataques terroristas tanto en Oriente Medio como en Europa. Además de las obvias consecuencias humanas, esto podría también repercutir negativamente en la el entorno empresarial de las zonas afectadas y sus socios.

Turbulencias en América Latina: 20/100 (nivel de riesgo)

Existe un descontento generalizado en amplias capas de la población de la mayoría de países latinoamericanos debido a la mala marcha de la economía en toda la región. Si esta situación persiste, hay un alto riesgo de protestas y movimientos violentos que afecten al funcionamiento normal de las diferentes sociedades, debilitando aún más el ya poco favorable entorno empresarial.

 

Sebastián Sánchez
Product Manager en Informa D&B

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