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Gestión financiera

TAE y TIN, ¿lo tienes claro?

05 julio, 2022

Lo primero que se debe saber es que los conceptos de Tipo de Interés Nominal (TIN) y de Tasa Anual Equivalente (TAE) son conceptos establecidos por el Banco de España y, por tanto, oficiales. Conocer con exactitud ambos indicadores y sus implicaciones en un producto financiero es importante para nuestras finanzas.

TIN

El Tipo de Interés Nominal (TIN) es el porcentaje fijo que se pacta como concepto de pago por el dinero prestado, siendo el tanto por ciento que recibe el banco por ceder el dinero.

Básicamente, el TIN es el tipo fijo que usan los bancos como concepto de pago por el dinero prestado e incluyen en los contratos de depósitos, créditos, préstamos e hipotecas. Hace referencia al pago de intereses por el cambio del valor del dinero en un periodo de tiempo.

Por ejemplo, en un préstamo hipotecario el TIN mensual se obtiene sumando el euríbor al diferencial aplicado por el banco.

TIN= euríbor + diferencial

Se trata del tipo de interés que indica el coste efectivo de un producto financiero, siendo el interés marcado por cada entidad financiera en la operación. Y, además, no incluye gastos ni comisiones, y su periodicidad no tiene por qué ser anual al referirse al periodo total de la inversión.

Dicho de otro modo, el TIN es el interés que se aplica a un crédito bancario, pero que no tiene en cuenta gastos extras que puedan surgir, y para periodos de tiempo cortos.

TAE

La Tasa Anual Equivalente (TAE) es el tipo de interés anual que indica el coste o rendimiento efectivo de un producto financiero, determinando su rendimiento y/o el coste en el caso de operaciones crediticias. Hablamos de la tasa real aplicada por el dinero que te prestan, junto con los costes que se asocian a dicha operación a cargo del prestatario.

Se utiliza como tipo de referencia para homogeneizar diferentes tipos y condiciones de operaciones de préstamo y crédito cuando hay diferentes períodos de liquidación, gastos, etc.

En el caso de las préstamos hipotecarios, la TAE refleja el coste real de lo que el cliente pagará por el dinero prestado durante toda la vida del préstamo, incluyendo gastos como prima de seguro de daños anual, registro, gestoría, tasación e impuesto de actos jurídicos documentados, siempre que los asuma el cliente.

Se calcula teniendo en cuenta tanto el tipo de interés nominal de la operación, como la frecuencia de los pagos (mensuales, trimestrales, etc.), las comisiones bancarias y algunos gastos de la operación.

La fórmula de la Tasa Anual Equivalente es la que sigue: TAE = (1 + r/f)f-1, donde “r” es el tipo de interés nominal y “f” es la frecuencia de pago de los plazos.

TAE Legal y TAE Real

En una operación crediticia, existe el TAE Legal y el TAE Real.

Actualmente, la TAE incluye casi en su totalidad los gastos, quedando excluidos ciertos costes como, por ejemplo, los gastos de notaría o y los costes de contratación de productos adicionales.

Los elementos que debe incluir la TAE están legalmente definidos. Pero, de hecho, la TAE legal incluye cada vez más gastos, pero hay que tener en cuenta que:

  • Hay gastos de contratación de productos adicionales que, aunque teóricamente voluntarios (excluidos la TAE), en la praxis son obligatorios.
  • Siempre falta algún gasto que deba hacer frente el consumidor (por ejemplo, los gastos de notario y registro).
  • Existen casos de incumplimiento de la norma, sin informar debidamente al consumidor.

Las diferencias entre el TIN y la TAE

El TIN y la TAE coincidirán cuando los intereses se paguen a vencimiento del producto; pero si hay más de un pago, el TIN siempre será inferior a la TAE.

En el caso de un depósito, si el TIN es a un año coincidirá con la TAE; pero si el vencimiento del depósito es mensual, por ejemplo, el interés que se aplicará será el TIN y será inferior.

Al margen de los propios porcentajes, el TIN sirve de poco al usuario. Puede funcionar como indicador informativo, pero será la TAE, incluyendo comisiones y plazos, el índice que clarifique íntegramente el beneficio de una inversión o el coste de un crédito.

Otra característica destacable es que la diferencia entre la TAE y el TIN suele ser mayor en los préstamos personales que en los préstamos hipotecarios.

 

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