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Información sobre empresas: información voluntaria

31 agosto, 2015

Es preciso señalar unas reglas mínimas de presentación y elaboración de la información non-GAAP o No-Oficial para asegurar la fiabilidad de la información empresarial voluntaria que elaboran las compañías y evitar que su publicación pueda inducir a confusión en los usuarios. El Libro Blanco para la Reforma de la Contabilidad en España hace algunas recomendaciones a la hora de analizar la razonabilidad de cada ratio financiero:
• Debería restringirse el uso del término pro-forma a la información de empresas reglamentada por la normativa contable. El resto de datos voluntarios que adicionalmente se presenten debe denominarse de forma diferente para no inducir a confusión.

• El uso de términos que no estén normalizados contablemente (EBITDA, NOPLAT, WACC, etc.) –que podría dar lugar a que cada empresa seleccione los indicadores en los que su desempeño sale mejor parado-, debería completarse con la definición correspondiente y, cuando sea necesario, con su método de cálculo aportando, por tanto, trasparencia a la información facilitada.

• Para evitar asimetría informativa, los ratios financieros no oficiales que se publiquen deben presentarse de forma comparativa y prepararse con criterios uniformes a lo largo del tiempo. Además deberían ajustarse a los utilizados en las políticas contables aplicadas para formular las cuentas anuales o consolidadas y, en caso contrario, explicar y justificar los criterios alternativos adoptados.

• Cuando se utilicen términos del tipo resultado bruto o neto, o datos corrientes o ajustados, deben existir referencias explícitas a su concordancia con la NIC 8 (parte de las NIIF), Ganancias o Pérdidas del Período, Errores Fundamentales y Cambios en las Políticas Contables, señalando los criterios utilizados para realizar los ajustes o para determinar qué elementos son corrientes y no corrientes.

• A la hora de decidir la presentación o no de determinada información financiera no-oficial sobre empresas debe tenerse en cuenta la materialidad de la información que se omite y su capacidad para crear confusión entre los usuarios, incluso aunque los datos difundidos sean ciertos. Por ejemplo, en caso de una reorganización de las cifras de la cuenta de pérdidas y ganancias de la que resulte que pasamos de un resultado neto negativo contable a uno positivo (como si hubiera habido beneficio) o para que pase desapercibida una determinada partida significativa de la cuenta de resultados oficial. Para evitar estos problemas, cualquier información sobre resultados o márgenes financieros no-oficiales que se publique o utilice debe incluir también una indicación de cuál ha sido el resultado neto contable del período.

• Deben aplicarse reglas similares cuando se publique información empresarial sobre ingresos, flujos de caja, información por segmentos o beneficios por acción. Cualquier divergencia con la NIC 7: Estados de Flujos de Efectivo, la NIC 14: Información Financiera por Segmentos, la NIC 18: Ingresos y la NIC 33: Ganancias por Acción, debe ser explicada y justificada adecuadamente.

Adaptando la información sobre empresas
Los defensores de la utilización de los ratios financieros no oficiales sostienen que reducen la asimetría informativa, pues eliminan, vía ajustes, los elementos del resultado contable oficial que son transitorios. Es decir, permiten informar del resultado recurrente o permanente, por lo que, efectivamente, una buena utilización permite comprender mejor la marcha de una compañía.

Estas medidas se caracterizan porque omiten partidas de gastos que se consideran no operativos y/o no recurrentes, a juicio de los gestores y analistas que las elaboran. Cabe referirse a todas ellas como beneficio ajustado o beneficio proforma (ver Libro Blanco para la Reforma de la Contabilidad en España), aunque se trate de una medida no regulada ni estandarizada.

Según este enfoque, el beneficio ajustado o proforma se considera más representativo que el beneficio de explotación u operativo de la sociedad o el beneficio o resultado oficial, y, por tanto, una medida de la gestión más relevante de los beneficios “permanentes”.

No obstante, las medidas no oficiales pueden llevar a confusión a los inversores al existir el riesgo de excluir de manera deliberada del resultado algunas partidas cuyo efecto negativo previsiblemente se seguirá produciendo de manera recurrente razón por la que las recomendaciones antes señaladas son de gran importancia.

En todo caso en Informa recomendamos la interpretación de los ratios financieros realizando una comparación entre empresas del mismo sector y tamaño. Esta es, por ejemplo, la metodología empleada en los Informes Sectoriales de DBK.

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