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Gestión financiera

Factoring o Confirming, ¿qué necesita tu empresa?

25 mayo, 2022

Ambos son dos productos financieros que pueden aportar grandes beneficios a cualquier empresa, pero el factoring y el confirming tienen finalidades diferentes que deben distinguirse. Conoce cada una de estas herramientas.

Qué es el factoring

En primer lugar, el factoring o “factoraje” es un instrumento de gestión de cobro que permite a una empresa el cobro de sus facturas de manera anticipada, ya que se ceden los créditos comerciales de sus clientes a una entidad financiera.

Es decir, una empresa financiera es la encargada de gestionar el cobro de facturas a los clientes de una organización, a cambio de unas comisiones y gastos de gestión.

Esta “factura anticipada” se lleva a cabo con el fin de convertir el crédito en dinero disponible para poder seguir produciendo y así evitar ciertos riesgos, como la insolvencia o falta de liquidez.

Por un lado, en el factoring interviene la empresa que contrata este servicio y es la que paga los intereses a la entidad financiera y cobra de ella el importe de las facturas por adelantado. Por otro, la entidad financiera que asume el riesgo de impago, ya que se hace cargo de los cobros del cliente. Y por último, los clientes que son quienes pagan sus facturas a la entidad financiera.

Modalidades de factoring

Una vez entendido el concepto, es importante destacar que existen tres tipos de factoring, en función de quién asume el riesgo:

Sin recurso

En este primer caso, si sucediera un impago por parte del cliente, la entidad financiera es la que asume dicho riesgo. Por ello, es la modalidad más solicitada, especialmente por las pequeñas y medianas empresas y aquellas en crecimiento.

Con recurso

Por el contrario, en esta otra variante, la entidad financiera no asume ningún tipo de riesgo, solo se ocuparía de la gestión de cobro y la financiación. La propia empresa es la encargada de asumir el riesgo de insolvencia, por lo que suele ser provechoso para las empresas que venden a deudores de solvencia contrastada o sector público, ya que no les interesa pagar una comisión por asegurar ese riesgo.

Secreto

Este último factoring se caracteriza porque la identidad de la empresa que lo solicita, se mantiene en secreto. De esta forma, las empresas que lo utilizan no pierden la confianza de sus clientes y estos no llegan a saber si existen problemas financieros.

Qué es el confirming

Por otro lado, el confirming o “pago confirmado de proveedores” es un servicio de pago a proveedores, por el que una entidad financiera se encarga de gestionar y pagar las facturas de los proveedores de una empresa.

En otras palabras, la entidad financiera es quien gestiona los pagos a proveedores, lo que facilita que estos cobren por adelantado. También se le conoce en inglés como reverse factoring.

Las partes que intervienen en este modelo son, por un lado, la empresa que contrata dicho servicio y paga la comisión, la entidad financiera que se encarga de la gestión y el pago de facturas y, por otra parte, los proveedores que se benefician del servicio del pago.

Tipos de confirming

Al igual que en el factoring, hay varios modelos de confirming a tener en cuenta:

Sin recurso

El riesgo de impago recae en la entidad financiera y el proveedor no es responsable de ningún peligro.

Con recurso

En cambio, en esta opción el riesgo pasa al proveedor, eliminando la seguridad del cobro.

Diferencias entre factoring y confirming

Por si todavía quedan dudas, a través de la siguiente tabla se pueden observar claramente las principales diferencias entre ambos conceptos:

factoring confirming

Factoring vs Confirming: ventajas

Uno de los beneficios más importantes para una empresa que opta por el factoring es que se logra una liquidez inmediata. Además, a diferencia de otros instrumentos financieros, es un proceso rápido, sencillo y que no genera deudas. Sin olvidar que la externalización de la gestión del cobro facilita este servicio.

Respecto al confirming, la gestión de las facturas también está externalizada, lo que reduce esta gestión administrativa. Así mismo, mejora las relaciones comerciales con los proveedores, posibilita la obtención de descuentos en sus facturas y con este sistema su cobro está asegurado.

Factoring vs Confirming: inconvenientes

Sin embargo, el coste financiero del factoring es elevado, ya que además de la comisión por cada operación realizada, se cobran por otro tipo de comisiones de gestión. Aunque estos intereses están previamente acordados por ambas partes antes de firmar el contrato. También puede afectar a la imagen de la empresa porque, que una entidad externa realice los cobros, puede crear inseguridades en el cliente sobre el estado de la economía del negocio. Pero, por ello, existe el factoring secreto anteriormente mencionado.

En cuanto al confirming, la desventaja que supone es que la empresa puede perder el control de los pagos que se realizan. Por esta razón, aunque la entidad financiera se encargue de la contabilidad, es recomendable que la propia empresa también controle sus cuentas.

 

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