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Marketing y ventas

Internet of Behaviors: ¿Por qué está siendo tan importante?

31 enero, 2022

Hasta el momento nunca ha habido en la red tantos datos disponibles sobre las personas. Para las empresas, esto supone una gran oportunidad: la información de los clientes les permite optimizar sus estrategias comerciales. Aquí entra en acción el Internet of Behaviors o IoB. Descubre de qué se trata, cómo funciona o cuáles son sus beneficios y controversias.

¿Qué es el IoB?

También conocido en castellano como el Internet del Comportamiento, es una tendencia tecnológica que se refiere a cómo usar la información que puede gestionar una empresa u organización para cambiar los comportamientos de las personas. 

Se trata, pues, del análisis de datos recogidos mediante distintos medios como, por ejemplo, redes sociales, seguimiento de la localización o reconocimiento facial.

Uno de sus principales propósitos es entender los patrones de comportamiento, las preferencias y gustos de las personas, para así influir en su conducta. Pero, además de una herramienta eficaz para aumentar ventas, los datos que se obtienen también tienen el objetivo de probar la efectividad de las campañas publicitarias, personalizar contenido y experiencias o ayudar a desarrollar otros programas.

Según Gartner, una consultora de investigación de las tecnologías de la información, se proyecta que para finales de 2025 el Internet del Comportamiento alcanzará a más de la mitad de la población mundial y se espera que en 2023 la IoB rastree digitalmente las actividades individuales del 40% de las personas.

¿Cómo funciona?

El Internet of Behaviors es la expansión del Internet of Things (IoT). Este último, el Internet de las Cosas, recopila los datos de los usuarios y los convierte en información. A su vez, el IoB convierte esa información en conocimiento para poder conocer con más detalle al consumidor y, como ya se ha explicado, su fin es intervenir en su toma de decisiones para que consuman un determinado producto o servicio.

Así pues, el Internet del Comportamiento se sirve del big data para analizar la conducta de los usuarios desde una perspectiva psicológica. Se reúne e interpreta la información. De esta forma, el consumidor obtiene una experiencia personalizada y una oferta de publicidad que realmente le aporta un valor añadido y, por su parte, las empresas optimizan sus estrategias comerciales.

Igualmente, el IoB puede concentrar, combinar y procesar datos de diversas fuentes, entre las que se encuentran los datos de clientes, datos obtenidos por organismos públicos y del gobierno, medios sociales, el reconocimiento facial o de voz y la monitorización de la actividad física. 

Por ello, queda patente que el creciente perfeccionamiento de estas tecnologías ha permitido que esta tendencia crezca. 

¿A quién afecta?

Las herramientas del Internet of Behaviors son altamente potentes para los departamentos de marketing y ventas porque ofrecen información muy detallada y personalizada sobre los clientes. Por ejemplo, con los smartphones es muy sencillo rastrear movimientos o con los asistentes domésticos registrar las búsquedas y la voz del usuario. Esto permite que las empresas no solo creen una imagen del consumidor, sino que comprendan sus gustos, hábitos y, por supuesto, comportamientos.

Pero pueden emplearse en otros ámbitos.

Un ejemplo muy claro son empresas como Uber, dedicadas al transporte de personas mediante un vehículo y su conductor. Gracias al IoT se rastrea a los conductores y ubicaciones y preferencias de los pasajeros. Al final de cada trayecto, se realiza una encuesta para evaluar la experiencia de los clientes. Pero con el IoB se puede recopilar dicha información sin la necesidad de contestar a la encuesta, ya que se puede rastrear el comportamiento del conductor y después interpretar la experiencia del pasajero. De esta manera, se trabaja automáticamente en la retroalimentación.

También la compañía de software BMC ha desarrollado una aplicación de salud para teléfonos móviles inteligentes que realiza un seguimiento de los pacientes. Su dieta, patrones de sueño, frecuencia cardíaca o niveles de azúcar en sangre. Su objetivo es alertar de situaciones complicadas de la salud del usuario y sugerir modificaciones de comportamiento más saludables.

¿Cuáles son sus ventajas?

Además de la personalización y el intento de crear un buen servicio, los beneficios principales del Internet del Comportamiento son:

  • Estudiar los hábitos de compra de los clientes en todos los soportes disponibles.
  • Analizar datos para saber actitudes y comportamientos de los usuarios cuando interactúan con los dispositivos y productos, los cuales se pensaba que, hasta el momento, eran imposibles de recopilar.
  • Obtener información más específica que permite conocer en qué punto del proceso de compra se encuentra el cliente.
  • Proporcionar notificaciones en un punto de venta a tiempo real y target.
  • Capacidad de resolver problemas y cerrar ventas de una forma rápida y eficaz, sin afectar a los consumidores.

¿Y sus límites?

El IoB también tiene sus controversias. Y es que, una tecnología enfocada en el comportamiento del usuario, aunque para muchos resulte un aumento de la eficacia del servicio, para otros es una intrusión en su privacidad.

El debate ético sobre cuánta información pueden obtener las empresas sobre sus clientes y cómo la usan, está servido.

Así mismo, y como posible solución a este problema, para que los consumidores cedan este tipo de datos es necesario que las empresas trabajen en políticas de privacidad y ciberseguridad que transmitan confianza y no violen los límites legales.

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