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Qué es la resiliencia empresarial y cómo potenciarla

14 octubre, 2019

El día a día de cualquier compañía viene determinado por imprevistos y contratiempos que, de una forma u otra, directivos y empleados tienen que hacer frente. Así, en este contexto de adversidades aparece el concepto de resiliencia, que hace referencia a la capacidad de adaptarse a situaciones adversas.

Si trasladamos este término al mundo empresarial, podemos ver que de las situaciones de crisis también se puede sacar provecho. Y es eso a lo que se refiere justamente el concepto de resiliencia. No solamente a saber superar los problemas sino a que podemos y debemos aprender de ello. Por eso, en este artículo os explicaremos cómo potenciar la resiliencia dentro de tu compañía para que cada día funcione mejor.

¿Cuáles son las características de una empresa resiliente?

Según Dean Robb, autor de Building Resilient Organizations, las organizaciones resilientes se caracterizan por “la capacidad de crear y disolver estructuras, proporcionar seguridad en medio del cambio, gestionar las consecuencias emocionales del mismo, y aprender, desarrollarse y crecer ante las dificultades”.

En el ámbito empresarial es muy importante que para que los empleados desarrollen la resiliencia, previamente la compañía ha de poseer esta característica. ¿Y cómo es una empresa resiliente? 

Este tipo de organizaciones se caracterizan por la capacidad de crear y disolver estructuras con facilidad y seguridad. Asimismo, están cualificadas para gestionar las consecuencias e imprevistos con más facilidad.

Por otro lado, este tipo de compañías ponen en el centro de cualquier  asunto al trabajador y dejan en segundo lugar, aunque no menos importante, a las estructuras burocráticas. Esto es así porque son conscientes de que la productividad y los resultados de su empresa dependen, en mayor medida, de sus empleados.

En cuanto a la comunicación en la empresa, los entornos laborales resilientes pretenden fortalecer los vínculos personales entre los empleados. ¿Y cómo se consigue?. Aclarando desde el principio cuáles son los límites. Así se facilita la cooperación, la asertividad y el establecimiento de un ambiente saludable. 

Igualmente, es recomendable hacer un seguimiento de cuál es la percepción del trabajador sobre la organización para evitar así una posible frustración que perjudique a ambas partes. 

Cómo potenciar la resiliencia en tu compañía

Aunque no todas las personas poseen esta característica de forma intrínseca, la resiliencia es una habilidad que se puede aprender y adoptar con el tiempo. En este sentido, es importante conocer los cinco elementos que ayudan a impulsar esta aptitud:

  • Capacidad de improvisación. La resiliencia profesional te permite ser flexible y actuar fuera de lo planeado. Así, saber improvisar es las características que no puede faltar en una persona resiliente.
  • Resistencia ante la presión. Los profesionales siempre se verán presionados por contratiempos. De hecho, cuanto más alto es el cargo más responsabilidades soporta. Por eso, los líderes de departamento deben absorber la presión y convertirla en algo natural. Y aquí es donde entra en juego la resiliencia profesional para convertir en positivo todos los elementos que trae consigo la presión.
  • Actitud resolutiva. Inevitablemente, ningún directivo se salva de sufrir alguna crisis durante la vida activa de su empresa. Es en ese momento en el que el profesional resiliente debe demostrar que puede mantener la calma y buscar soluciones sin dejarse llevar por el pesimismo, el estrés o la presión.
  • Previsión. Esta característica te ayudará mucho a desarrollar la resiliencia, ya que si ves venir ciertos cambios, te resultará mucho más sencillo actuar en consecuencia y adaptarte a ellos.
  • Garantía de buen ambiente laboral. El profesional resiliente debe compensar todo el estrés fomentando el buen ambiente laboral. Algo que ayuda en este sentido es la autocrítica y el sentido del humor. Saber reírse de los propios errores y aprender de ellos propiciará la obtención de un equipo feliz, motivado y productivo.

En definitiva, la resiliencia es una aptitud positiva que aplicada al mundo empresarial puede ayudar a la búsqueda y obtención de los objetivos de cualquier directivo.

 

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