Una web de INFORMA D&B S.A.U. (SME)

Tendencias

Job Jumper, una nueva generación de trabajadores

16 mayo, 2022

¿Cuánto tiempo es recomendable permanecer en una empresa? ¿Es una buena idea cambiar de trabajo cada cierto tiempo? ¿O es mejor permanecer en el mismo puesto hasta la jubilación? Un Job Jumper lo tiene claro. Conozcamos qué piensa esta nueva generación de trabajadores.

¿Quién es un Job Jumper?

Un Job Jumper es un perfil profesional que cambia con frecuencia de empresa o sector de manera voluntaria. Generalmente, no suele continuar más de 3 años en el mismo puesto de trabajo, llegando incluso a cambiar de profesión.

Su objetivo es encontrar nuevos retos y oportunidades para no dejar de crecer, tanto profesional como personalmente. Por ello, buscan continuas mejoras salariales, un mayor reconocimiento o mayores comodidades. Siempre teniendo presente el valor que aportan a las empresas.

Se trata de un perfil muy presente en la generación millennial. Es decir, entre la población nacida entre 1981 y 1993. Aunque también se puede extender a la generación Z (1994-2010). De acuerdo con datos de expertos sectoriales, está siendo una tendencia al alza en el mercado laboral, especialmente en industrias digitales como la de la informática y altas tecnologías, el Big Data, las fintech o en las startups.

¿Falta de compromiso o experiencia y productividad?

En comparación con la generación de los Baby Boom (1949-1968), que se caracterizan por su compromiso con el trabajo, los Job Jumper quieren saltar, nunca mejor dicho, de compañía en compañía para acumular experiencias y superarse. Pero atención, esto no significa que sean unos empleados poco profesionales, desleales o irresponsables.

De hecho, estas son las cualidades que poseen:

Capacidad de aprendizaje

Se caracterizan por ser personas curiosas y ambiciosas, lo que conlleva un gran entrenamiento de la agilidad mental y una clara habilidad para aprender nuevas funciones y desafíos. Algo fundamental en sectores tan cambiantes como el tecnológico.

Facilidad de adaptación a nuevos entornos

Están acostumbrados al cambio, por lo que han desarrollado una destreza para enfrentarse a nuevas situaciones y a la tensión y el estrés que ello supone. En escenarios de incertidumbre, las empresas quieren profesionales seguros de sí mismos, resilientes y que se adecuen a cada contexto.

Dotes comunicativas y organizativas

Dado las diferentes experiencias vividas en su carrera laboral, suelen adquirir capacidades de comunicación y de gestión de tareas. Además, es probable que sean personas con un alto grado de empatía, extrovertidas, con una amplia red de contactos y que se entiendan fácilmente con sus compañeros.

Proyección laboral

Un Job Jumper tiene claras sus metas y se pone a prueba constantemente, sin miedos. Es gente decidida, ambiciosa, consciente de sus carencias y dispuesta a la mejora continua.

Dominio del know how

Por último, y sumado al resto de cualidades, el expertise que acumulan les permite aportar un interesante valor a la empresa. Unas ventajas competitivas como, por ejemplo, ideas innovadoras, mejoras en la productividad o conocimientos novedosos sobre el sector.

¿Qué piensan las empresas?

Desde su punto de vista, hoy en día los Job Jumpers todavía suelen generar cierta desconfianza, pero hay que tener en cuenta que estamos en un proceso de cambio.

La forma de solicitar empleo actual no tiene que ver con la de hace unos años y ahora todos vemos como algo común el buscar y encontrar empleo mediante Internet.

Contar con un perfil profesional como este, tiene sus ventajas e inconvenientes que cada empresa debe valorar.

Beneficios para la empresa

  • Al ser ellos quienes buscan nuevas oportunidades, atraer su talento es sencillo. Esto también simplifica las negociaciones, por lo general, en su contratación.
  • Ofrecen elevados niveles de productividad y suelen estar motivados, ya que llegan a una empresa con la finalidad de crecer.
  • Aportan una visión muy amplia debido a su práctica. Sobre modelos de negocio, procesos internos y aspectos sobre la marca o producto.
  • Sus objetivos profesionales son compatibles con el del resto de compañeros, por lo que gestionan bien los equipos. Así mismo, al permanecer poco tiempo en la empresa, no suelen tener conflictos laborales.
  • Se adaptan mejor a los cambios, pues esta es una constante en su vida.
  • Ellos mismos se preocupan por mejorar sus habilidades y ampliar sus conocimientos teóricos y técnicos, sin la necesidad de que la empresa invierta en su formación y se ahorra ese coste.
  • Conocen a mucha gente y tienen una extensa agenda de contactos que pueden aprovechar en las nuevas empresas.

Desventajas de un Job Jumper

Es el más fácil de atraer, pero también el talento más difícil de retener en las empresas. Así mismo, no suelen desarrollar un fuerte sentimiento de pertenencia hacia la organización. La movilidad en los empleos puede provocar una falta de especialización laboral y, además, suelen tener problemas para abordar un proyecto a largo plazo. Igualmente, supone una cierta falta de seguridad para la compañía al no saber con exactitud durante cuánto tiempo podrán contar con sus servicios.

¿Qué deben hacer las empresas?

Para que se potencie al máximo la estancia de un Job Jumper, se tiene que favorecer un clima laboral positivo para todos sus miembros y definir con total precisión los objetivos a alcanzar desde el primer momento. Las empresas también pueden beneficiarse estableciendo un programa de recompensas o incentivos económicos y reconociendo su buen desempeño y rendimiento. Por último, deben mantenerse unos buenos canales de comunicación para que esta sea fluida y se sientan partícipes.

Comentarios

No hay comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Artículos relacionados